Hace poco probé una plataforma con deportes virtuales y me sorprendió lo real que se ve todo. Los partidos duran apenas unos minutos, los efectos visuales están muy logrados y hasta los comentaristas suenan auténticos. Lo mejor es que no hay interrupciones, ni pausas ni anuncios. Sin embargo, me pregunto si tanta inmediatez no le quita el encanto al deporte. Al final, parte de la emoción está en esperar, analizar o simplemente disfrutar del ritmo natural de un partido real.
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